La experiencia iPad

iPad

Desde el momento que se anunció el iPad, en la empresa que trabajo, al dedicarse al desarrollo de aplicaciones en nuevas tecnologías, estuvo buscando la manera de conseguir alguno. Al final ha conseguido más de uno por diferentes medios: desde aprovechar el viaje de un trabajador a EEUU a comprar a una empresa local donde lo pagas a precio de oro (es lo que tiene el no esperarte a que salga en la península).

¿Y todo esto a qué viene? Pues que debido a la benevolencia de dicha empresa (y más concretamente a la de algunas personas), he podido disfrutar de un dispositivo para mí solo todo el fin de semana. Y si bien no ha sido suficiente para probarlo a fondo, por lo menos unas pinceladas para que te puedas hacer una idea de lo que te puedes encontrar y si es lo que realmente necesitas, así que si te interesa, haz clic en Leer el resto de la entrada

La situación empieza con que tengo un iPod Touch con unas cuantas aplicaciones (de pago, gratuitas, Evernote para iPad, podcasts, calendarios, agenda…) y todo esto lo transfiero al iPad prestado de 32GB. Para conseguir más aplicaciones específicas iPad, me creo una cuenta gratuita en la iTunes Store americana ya que la tienda española no está abierta todavía.

Acostumbrado a un iPod Touch y habiendo probado también un iPhone, el peso estaba claro que iba a ser de una diferencia evidente (115gr., 135gr. y 680gr. respectivamente). Sujetar el iPad con una mano es complicado al cabo de 5 minutos. Es muy pesado así que es necesario apoyarlo en un cojín o similar encima de nuestras piernas para poder escribir con soltura (o bien comprar el soporte y teclado que se venden por separado, claro). No es posible mantenerlo a pulso mucho tiempo porque al final cansa y por lo menos a mí ya me ha dejado unas buenas agujetas. De todas maneras, aunque fuesen más pesados el iPod y el iPhone, la forma de sujetarlos sería más cómoda y se aguantaría más que no el iPad ya que no solo resistes la gravedad sino que además es más complicado mantenerlo estable. Además, las aristas de la parte frontal hacen que se claven al cabo del rato en las palmas de las manos, resultando ser incómodo.

Teclado apaisado

Teclado vertical

Como bien sabemos, las pantallas del iPhone e iPod Touch son muy sensibles al tacto y el iPad no iba a ser menos. Cuando te pones a “teclear” hay que tener cuidado con el teclado ya que cualquier roce por la pantalla provoca que se escriba lo que no quieres y hay que tener las manos o más bien los dedos alejados de la pantalla, pero en cambio, cuando le coges el truco, escribir perfectamente (en modo apaisado) es muy rápido y tienes la sensación de como si fuera un teclado normal (obviamente sin la resistencia de las teclas). Si se tiene la habilidad de hacer muchas pulsaciones por minuto, es posible que algunas letras no lleguen a “imprimirse” en pantalla, aunque el corrector del iPad llega a corregir gran parte del texto cuando llegamos prácticamente al final de la palabra y se puede completar si pulsamos espacio como hacemos habitualmente. Aunque para escribir con acentos en palabras cortas (más, té…), el rendimiento es peor si la palabra puede o no tener tilde ya que entonces hay que introducirlo manualmente pulsando la vocal en cuestión y esperando que surja la letra acentuada. A la hora de tener el iPad a modo vertical, el teclado se puede utilizar con los dos dedos pulgares pero cuesta más que un iPhone debido a su peso y la distancia que hay entre las teclas centrales al borde ya que para pulsar sobre ellas tienes dos faenas: sujetarlo y llegar a la tecla.

Tamaño original que se muestra en pantalla

Tamaño 2x

La promesa de que las aplicaciones que ya disponíamos en nuestros iPhones o iPod Touch podían funcionar en el iPad ocupando toda la pantalla tenía buena pinta, pero lo que no te comentaban es el precio que tendrías que pagar. Si la aplicación no es específica para iPad, el aumentar a 2x la pantalla (pasa de ocupar 3,5 pulgadas a toda la zona visible) hace que los gráficos aparezcan los típicos dientes de sierra y donde más se nota es en el texto (que hasta duele leerlo). Aún así para según que juegos es necesario dicho 2x porque los controles que están en los extremos de la pantalla se han de accionar con los dos dedos pulgares y si lo hacemos en pantalla normal (pequeña) se hace muy incómodo su manejo. Esto pasa, por ejemplo, en el juego Driver donde los controles además están alejados de los bordes (con lo cual se hace más difícil manejarlo).

Solo Evernote es para iPad

Otro problema relacionado con las aplicaciones es el tema de los iconos de las mismas. La cosa es que no se ven bien cuando no son específicos para iPad. Es como si se redimensionaran dichos iconos a un tamaño mayor resultando una imagen de peor calidad. Sabiendo esto te das cuenta de qué aplicaciones son para iPad y cuales no.

A día de hoy y hasta que no se abra la App Store europea, cuando una aplicación intenta acceder no funciona y no te puedes descargar más contenido. Si bien esto es puntual y pasa porque tengo un dispositivo que todavía no se vende en España, supongo que se solucionará…

El iPad es muy rápido a la hora de cambiar cuando giramos la pantalla y reacciona muy bien a los movimientos o gestos que hacemos. Esto lo he notado más en juegos de acción donde prima la velocidad de respuesta a los movimientos que realizaba.

IBooks con Winnie the Pooh

Visualizando el libro

Gracias al tamaño de pantalla y su calidad de imagen, ver una película en este dispositivo es muy agradable y no cansa a la vista. No sé si será lo mismo a la hora de leer algún libro electrónico. En esto último instalé la aplicación iBooks donde cuando la arrancas por primera vez se conecta a Internet y te baja automáticamente el libro Winnie the Pooh (no tendrás que pagar por él ya que se trata de un regalo del señor Jobs, aunque no sé si hará lo mismo en España). Lo he estado hojeando y la verdad es que se ve muy bien (tanto los gráficos como el texto que puedes cambiar entre 5 tipos de letra) aunque no sé si cuando lleves un buen rato leyendo acabarás viendo chiribitas por doquier…

A la hora de cargar aplicaciones no he visto una diferencia espectacular con respecto al rendimiento de mi iPod Touch de 2ª generación, si bien la sensación es de una mayor soltura y parece que los juegos (que es donde más se nota) ahora tardan un par o tres segundos menos a la hora de cargarse.

Una curiosidad es que a pesar de añadir aplicaciones, la pantalla principal permanece intacta y no se añade ninguna más, todas se van agregando a partir de la segunda pantalla.

Pantalla principal

Reproduciendo de Vimeo

A la hora de navegar con Safari por las páginas de vídeos, en la mayoría no he encontrado ningún problema para poder visualizarlos directamente desde dicha página en YouTube, Vimeo, Dailymotion… En cambio sí que he tenido dificultades cuando intentaba visualizarlos en un blog o similar cuando estaba embebido. Por supuesto todos los sitios de vídeos no están preparados para el iPad que en ocasiones lo ven como si fuera un móvil, en otras no se ve bien el contenido…  Hay que tener en cuenta que este dispositivo lleva muy poco tiempo en el mercado y se presupone que en breve la mayoría de sitios se habrán adaptado.

Un tema importante de lo que normalmente la gente no habla es el iPad en el baño. Más concretamente en el WC. Sí, no pongas esa cara de sorprendido porque es una práctica habitual y si no lo haces ya, no sabes lo que te estás perdiendo o mejor dicho, la pérdida de tiempo que estás teniendo. Bueno, al turrón que nos desviamos del tema y ya se está haciendo largo: tener el iPad en el baño es perfecto para navegar, leer/enviar correos, jugar, ver una serie… pero si bien con el iPhone/iPod Touch por peso y tamaño es fácil de mantener y manejar, el iPad no lo es tanto ya que como te digo, su peso hace que se te cansen las manos. Y no te digo nada como tengas un buen apretón.

Demasiado uso para un iPad

Después de lo del tema del baño y sabiendo que te has lavado bien las manos antes de salir, una de las cosas que no aguanto es como llega a ensuciarse la pantalla del iPad. A la que le pasas el dedo ya lo estás marcando. Si bien esto va de fábula para cualquier equipo de policía científica y descubrir al malhechor, no lo es tanto para el dueño que tendrá que armarse de valor para estar constantemente limpiándola. Y no solo eso sino que además tendrá que ponerse en un lugar donde no le de directamente la bombilla del techo para evitar el reflejo de la misma (un efecto que tiene el glossy).

En conclusión, la experiencia ha sido positiva en general (aunque haya criticado quizás en demasía) pero si solo nos vamos a mover por entornos cerrados (en casa, en el trabajo…). Para entornos públicos como puede ser el tren, la calle, en un banco… sigo prefiriendo mi iPod touch de 2ª generación. Aunque quizás, si tuviera que hacer un viaje largo en avión, tren o similar, igual no sería tan mala idea ir con el iPad debido a la gran autonomía de su batería (unas 10 horas constatadas). El iPod Touch/iPhone lo dejaría para trayectos cortos u oir música, podcasts, alguna que otra serie… ¿Que si me compraría uno? Creo que no (aunque se acepta como regalo, ¿eh? ;) ), ya que me es más agil un portátil (aunque sea el MacBook más sencillo) que un iPad. A la hora de publicar en los blogs, por ejemplo, hecho en falta la soltura de un ordenador normal.

Igualmente la última decisión es tuya y antes de lanzarte a comprarlo a lo loco en plan “porque-mola-tener-lo-último-de-Apple”, te recomiendo que lo pruebes sabiendo lo que puedes necesitar y te recomiendo “perder” una hora de tu vida, ya que será la mejor invertida antes de gastarse los aproximadamente 500 € mínimos que te puede costar el iPad. Ten en cuenta que no es lo mismo que un iPhone o iPod Touch por mucho que algunos te lo quieran vender así, aunque la experiencia previa con el teléfono o iPod te servirá para manejarte facilmente.

Lo que sigue son unas capturas de pantalla del propio iPad usando diferentes aplicaciones o juegos. Si dejas la flecha del ratón encima de una al poco tiempo te saldrá una breve descripción.

Texto 2xEvernote